En 2011 asistí atónito al triunfo de la mentira, de la demagogía, pude ver como gente que creí que estaba a mi lado me vendía por 30 monedas (y por nada) ante situaciones surrealistas, también algunos creyeron haberme hundido en la más absoluta de la miseria y en cuanto me dí cuenta de lo absurdo que era alimentarme con mi felicidad diaria, decidí tirar de la cadena, rugir y decirles BYE BYE.
Sin embargo, en 2013, me dí cuenta de algo fundamental gracías a estas personas que me pusieron miles de zancadillas, he conseguido hacerme fuerte. Así que a todos vosotros y vosotras, mil gracías porque esta es la última vez que guiñaré mi ojito para mencionaros por algo. Por cierto, FELIZ 2014 a todas las buenas personas de corazón. ROAAAAAAAAR
No hay comentarios:
Publicar un comentario